Ecos del Gran Océano
Frecuentemente los maestros Zen se referían hacia ellos mismos como “viejos costales de arroz” así como otros términos poco cumplimantarios, no por celos profesionales sino por que les divertía pensar que ellos y sus sabios y venerables hermanos a quienes los estándares ordinarios les tenían por especiales y santos, visto que se habían dado cuenta que todo era sagrado, aún cocinar yerbas y hojarascas llevados por el viento, no tenían nada particularmente venerable en ellos. Allan Watts.